Alinda López: arteterapia en formato de pausas conscientes en Valencia

Alinda López es una arteterapeuta que promueve pinceladas de vida y pausas conscientes en Valencia, España. Descubre cómo su programa utiliza el arte y las experiencias sensoriales para sanar emociones, recuperar la calma y transformar la vida cotidiana.

"5 pautas para volver a ti": un programa de bienestar integral con formato de arteterapia. Más que arte, una herramienta de sanación

¿Sabías que el arte y sus aplicaciones terapéuticas ayudan a equilibrar emociones, desarrollan tu liderazgo y favorecen la solución de conflictos? "5 pausas para volver a ti" nació para orientar la brújula hacia el interior. En un mundo cada vez más hiperconectado, los seres humanos están cada vez más desconectados de si mismos. Alinda cree en la pausa consciente y la practica, entonces decidió diseñar un programa para que otras personas puedan experimentar el regreso a su esencia y a la calma, además de aprender sobre bienestar emocional, acompañamiento consciente y la gestión de emociones a través del arte.

P. ¿En qué consiste tu negocio?

R. Mi proyecto consiste en crear experiencias artísticas, sensoriales y de acompañamiento que ayudan a las personas a reencontrarse consigo mismas. Uso el arte como un lenguaje profundo para explorar emociones, sanar heridas internas y recuperar la calma, el sentido y la conexión con la propia vida. No ofrezco solo talleres, ofrezco espacios de pausa, de escucha y de regreso al hogar interior.


P. ¿En qué se diferencia de negocios similares?


R. Se diferencia porque nace de mi propia historia vivida. No trabajo desde la teoría ni desde fórmulas vacías, sino desde la experiencia, el cuerpo, la emoción y el alma. Mi propuesta integra arte, naturaleza, espiritualidad y acompañamiento consciente. Aquí no se “consume” bienestar: se habita, se siente y se transforma.

El arte como medicina: una visión profunda sobre el autocuidado y la sanación


Cuando elegimos el arte como espacio de pausa, no estamos “haciendo algo creativo”: estamos regulando nuestra mente, ordenando emociones y cuidando nuestra salud mental de manera profunda y sostenible. Convertir la pausa en estilo de vida es un acto de amor propio y también de responsabilidad con nuestro bienestar. El arte no es evasión. Es reconexión.

P. ¿Cómo ves tú el arte?

R. Para mí el arte es medicina. Es un puente entre lo que sentimos y lo que no sabemos cómo nombrar. El arte no busca belleza perfecta, busca verdad. Es una forma amorosa de escucharnos cuando la vida duele, cuando estamos perdidos o cuando necesitamos volver a creer.

P. ¿Cómo ves tú la arteterapia?

R. La arteterapia es un acto profundo de autocuidado y de valentía. Es permitir que lo que está en silencio encuentre forma, color y movimiento. Es una herramienta poderosa para sanar sin forzar, para comprender sin juicio y para acompañar procesos personales con respeto y humanidad.

Emprender y migrar: el desafío de reconstruir el hogar desde el arte


El emprendimiento entre los inmigrantes tiene dos caras: por un lado, es una excelente vía para crecer económicamente e integrarse en el destino elegido. Por otro lado, a veces termina siendo la única salida para quienes tienen pocas oportunidades en el mercado laboral tradicional.

Conoce un poco más la experiencia de Alinda como emprendedora e inmigrante.

P. ¿Qué retos has enfrentado en tu emprendimiento?


R. Muchos. Emprender lejos de mi país, sin red familiar, adaptándome a otra cultura, a otros ritmos y a nuevas formas de comunicarme ha sido un gran desafío. También ha sido retador confiar en mi valor, sostener mi esencia en un mercado competitivo y no perder mi sensibilidad en el camino.


P. ¿Qué has aprendido como emprendedora?


R. He aprendido a confiar en mi proceso, a ser paciente, a sostenerme incluso cuando dudo y me quiebro. Aprendí que emprender no es solo crear un negocio, es crecer como persona, sanar miedos, fortalecer la autoestima y recordar cada día por qué empecé.


P. ¿Cuál es tu visión sobre la migración?


R. La migración es un proceso profundamente transformador. No es solo cambiar de país, es cambiar de piel. Es duelo y esperanza al mismo tiempo. Es soltar raíces para aprender a sembrarse de nuevo. Migrar me enseñó que el hogar también puede construirse dentro de uno.


P. ¿Crees que fue más difícil emprender por ser inmigrante?


R. Sí, fue más difícil. Pero también fue más consciente. Ser inmigrante me obligó a reinventarme, a valorar mis talentos, a no darme por vencida. Me hizo más resiliente, más creativa y más humana. La dificultad se convirtió en impulso.


P. ¿Qué has aprendido como inmigrante?


R. He aprendido a empezar de nuevo sin perder mi esencia. A honrar mis raíces mientras abrazo nuevas oportunidades. Aprendí que la fortaleza no siempre es dureza, a veces es sensibilidad sostenida. Y aprendí que soñar sigue siendo un acto revolucionario, incluso lejos de casa.

Comentarios